domingo, 19 de septiembre de 2010

Crece, crece, y ensancha el alma.

El capitalismo empuja a las empresas a crecer y crecer, y consecuentemente sitúa a las personas (que al fin y al cabo son las que forman dichas empresas) en un contexto de competitividad un tanto perverso aunque para nada negociable. El mercado, el accionariado... bueno, eso si que apesta. Hay una buena película que explica qué es lo que pasa cuando, dentro de una gran corporación, alguien opina que lo mejor no es crecer por crecer sino la estabilidad: el largo plazo. La película se llama Jerry Maguire. El mundo empresarial es como una gran rueda y, a menos que tengas las pelotas necesarias de vivir fuera de esa rueda, lo mejor que puedes hacer es aprender a venderte. Buenas noches y buena suerte.

sábado, 31 de octubre de 2009

El Pelo de Agassi

Cuando la persona se convierte en producto, pasan cosas como esta: en el Roland Garros de 1990 Agassi jugó con peluca. Con una señora peluca, cabría decir.

viernes, 30 de octubre de 2009

Robot Rock

Cuando me compré el Homework de Daft Punk, disco -sea dicho- altamente recomendable, no podía ni imaginarme la futura vinculación del grupo a la industria de los videojuegos una década más tarde.
No hay más cera que la que arde: igual que "todo el mundo" (y dicho muy entre comillas) tiene una televisión en su casa, todo ese mismo munco acabar-á (-emos) teniendo una videoconsola.
Mucho han cambiado las cosas desde el SuperMario. Un negocio virgen que, poco a poco, se ha ido adaptando a todos los gustos y que es capaz de absorver el resto de mercados con la ferocidad de un enorme agujero negro. Robot Rock.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Pensando en Grande*


Me estaba preguntando cúal sería la campaña publicitaria más importante de la historia.

Tras indagar (y quizá no lo suficiente) en la red, finalmente me encuentro con varios vínculos que apuntan a una campaña de la que ya había oido hablar en más ocasines y que seguramente a muchos os pueda resultar decepcionante si no sois capaces de poneros en la piel del consumidor americano de finales de los 50.

Think Small "Piensa en Pequeño" de "DBB" para Volkswagen es, para muchos, la campaña más importante de la historia de la publicidad.

Es bien sabido que a los americanos les gustan las cosas grandes desde siempre: casas, hamburguesas, coches, pistolas... diriguir al comprador americano de los 50 hacia un pequeño coche europeo era una misión casi imposible, solo al alcance de una publicidad como esta, capaz de crear un "antes de" y un "después de". Para entendernos, esto es lo más parecido al Milán de Sachi, si extrapolamos la publicidad al mundo del fútbol.

Algunos entendidos de la época no entendían como Volkswagen tiraba el espacio publicitario, como se podían reir así de si mismos, pública y notoriamente, como podían evidenciar todos los "defectos" la marca (¡son coches pequeños, reconocen que son pequeños... y lo reconocen con cierto orgullo!) y pagar por ello... mientras todos los americanos hablaban de los coches Volkswagen y del "Think Small" mientras las ventas subían como la espuma.

No podría dejar de mencionar el hecho de que en la actualidad la cervecera Heineken, en un fantástico giño a la historia, ha utilizado la misma fórmula del "Piensa en Pequeño" con el "Piensa en Verde" con unos fantásticos resultados para la marca, prueba de hasta donde ha llegado el impacto del "Think Small".

*Se aceptan sugerencias para el título de esta entrada...

jueves, 22 de octubre de 2009

Televisión Para Principiantes

[MANIFIESTO: El Marketing Sigue Apestando]

Después de un terremoto hay que ponerlo todo a funcionar de nuevo, y si es con la receta popular del "sin prisa pero sin pausa" que suele funcionar tan bien, mejor.
Mi vida en el último año ha sido como un pequeño terremoto (aunque no es una analogía muy lograda porque las connotaciones de la palabra "terremoto" son más bien negativas, ahora mismo no se me ocurre ninguna mejor). Lamentablemente como consecuencia de tanto movimiento no he podido actualizar el blog hasta la fecha, o por lo menos no he podido hacerlo con unos contenidos mínimamente decentes. Es doloroso haber perdido a esos dos o tres fieles lectores que atesoraba como el pastor atesora a su revaño, o el zahorí al río subterraneo y oculto que solo él conoce.

Bromas aparte, estas cosas propias no interesan a nadie y no quiero caer en la tentación de hablar mucho de mi mismo y muy poco de lo que nos ocupa, como ocurre en muchos blogs. El Marketing Apesta tiene la intención de difundir los vicios y virtudes de un mundillo repugnante y apasionante a partes iguales, y así seguirá siendo hasta que otro terremoto se interponga en mi camino.


[ENTRADA: Televisión Para Principiantes]



Para retomar esto en condiciones una entrada de las más recomendables de este blog hasta la fecha. Lo cierto es que estaba equivocado, siempre he criticado la televisión de una forma casi dogmática y estaba equivocado. El formato es bueno, válido, perfecto para enseñar y ayudar a hacernos mejores personas. Se puede aprender más de nuestra cultura viendo Los Soprano que en un seminario de Historia Contemporanea. Puedes interesarte por la ciencia como nunca lo habías hecho durante tu etapa de estudiante gracias a Punset y su genio. El problema no es la televisión, son los contenidos. Algo tan obvio que se me escapaba. Ese problema también lo hay en la literatura, o el cine, en el Arte.

Todo esto para recomendaros a los amantes de la Publicidad (en el sentido más amplio de la palabra) una increible serie (Mad Men) que trata sobre los inicios de esta disciplina en América.

*Podéis verla aquí desde el principio: http://www.series21.com/mad-men/ la única pega que está doblada al castellano.